Entrevista SPORT | Álex Ruiz Nutricionista
El consejo del nutricionista de Carlos Alcaraz: "La gente debe rodearse de personas con buenos valores, honestidad, reales y fieles, que te aporten, que te hagan reír y que te hagan sentir como una persona normal"
Álex Ruiz detalla cómo la nutrición y la suplementación son clave para la recuperación de lesiones y la prevención de recaídas en atletas
Álex Ruiz es el nutricionista de las estrellas. Desde Carlos Alcaraz, Delfi Brea, Eva Navarro, Darwin Blanch o Ángel Ayora... y trabaja con disciplinas tan diferentes como el tenis, el pádel, el fútbol o el golf. Ruiz atiende a SPORT, para hablar de la importancia de la nutrición el cuidado del cuerpo y la salud a largo plazo.
¿Qué papel consideras que tiene vuestra relación personal con los deportistas?
Para mí es muy importante la cercanía y, sobre todo, la calidad humana. Creo que trabajamos todos mejor cuando hay confianza y una relación cercana. Cuando trabajo intento ser muy empático, que se note que estoy ahí, que no me molesta nada y que estoy disponible siempre que haga falta.
En el caso de los deportistas, todavía más. Hay deportistas que viajan con mucho equipo, pero también hay otros que a veces viajan solos o con su entrenador, y algunos incluso sin fisio. Muchos jugadores que están más atrás en el ranking no tienen la posibilidad económica de viajar con parte de su equipo. Ese acompañamiento y estar encima de personas que son jóvenes y tienen sus miedos y sus problemas creo que es bastante importante.
¿Qué aspectos cambian en tu trabajo cuando los deportistas están compitiendo respecto a una semana normal de entrenamiento?
En competición, respecto al entrenamiento, el estrés, la ansiedad y los horarios son los principales cambios. Cuando están compitiendo, sobre todo en tenis y pádel, los horarios son muy variables. Si te toca el segundo, tercer o cuarto turno, puede estar estipulado aproximadamente a una hora, pero a lo mejor son tres horas después porque ha llovido, los partidos anteriores se han retrasado o se han alargado.
Ahí es cuando hay que estar muy encima del día a día. En el entrenamiento también hay que estar y hacer otras pruebas para después poder aplicarlas en competición, pero esa ansiedad de no poder controlar los horarios, sumada al jet lag y a la fatiga que vas acumulando, hace importante ajustar al máximo todo lo que esté en nuestra mano.
También eres fisio y has incidido mucho en la recuperación de las lesiones. ¿Cómo gestiona un equipo cuando un deportista se lesiona?
Lo importante es la palabra equipo. Tiene que haber una buena coordinación entre todos los miembros: médico, fisio, preparador físico, nutricionista, psicólogo, podólogo y todos los profesionales que puedan formar parte del equipo de un atleta o deportista profesional. Lo más importante es que haya confianza dentro del equipo y del deportista con el equipo, y viceversa. Cada profesional tiene que tener claro cuál es su papel y trabajar en beneficio del deportista.
¿Y desde el punto de vista nutricional, hasta qué punto influye la alimentación en la recuperación de una lesión?
Influye mucho. La alimentación es la energía y el material de construcción. Para hacer una readaptación cuando hay una lesión tiene que haber cambios específicos de nutrición, alimentación y suplementación para que el tejido lesionado pueda evolucionar de la mejor manera posible, tanto a nivel de calidad como de tiempo. Siempre buscamos que sea en el menor tiempo posible y que el tejido se recupere con la mejor calidad para que no haya una recaída en la lesión, o que aparezca en otro lado.
Has trabajado con muchos deportistas. ¿Cómo es esa manera de empezar una relación profesional con ellos? ¿Aplicas algún tipo de criterio para vincularte o son ellos los que acuden a ti?
En este mundo del alto rendimiento, sobre todo en el tenis o el pádel, es un mundo muy pequeño. Siempre va a priorizar el conocimiento. Si tú tienes tu oficio y conocen al mejor psicólogo, al mejor nutricionista o al mejor podólogo, siempre va a funcionar un poco por el conocimiento y por la experiencia de los profesionales que puedas conocer. En mi caso, casi siempre he ido ligado a eso.
En cuanto a tu trabajo, ¿consideras que hay un momento en el que termina el acompañamiento nutricional o es una relación que siempre se prolonga con el tiempo?
Siempre se prolonga porque el deportista va cambiando, como todas las personas, y el deportista todavía más porque está expuesto a grandes exigencias día a día. Con la edad y el propio envejecimiento biológico, además del envejecimiento prematuro que puede provocar la alta intensidad, creo que debe tener todavía más su equipo fiel, siempre que las cosas vayan bien y haya una buena relación. Un nutricionista, tiene que estar siempre porque siempre va a haber cosas diferentes.
Al final abarcas muchísimas disciplinas: tenis, pádel, fútbol y también has entrado recientemente en el mundo del golf. ¿Cuáles dirías que son las principales diferencias o qué necesidades requiere cada una de estas disciplinas?
El tenis es de los deportes más complejos a nivel físico y mental,es individual y muy intenso, ya dure un partido una hora o cinco en una final de Roland Garros. El pádel también es muy exigente, especialmente a nivel físico y explosivo. El golf me sorprendió mucho por su dificultad mental y por la duración del juego, que obliga a mantener la energía estable durante horas. Y en el fútbol, como trabajo con Eva Navarro, la exigencia es más acumulativa y depende de los minutos, la posición y la acumulación de partidos.
Trabajas tanto con hombres como con mujeres. ¿Has notado esas diferencias? ¿Qué cosas aplicas con unos que, a lo mejor, fisiológicamente con los otros no funcionan?
La biología femenina y masculina es diferente. Sobre todo te puedo hablar del tenis, que es donde más lo he notado. El tema hormonal influye en el cambio de ánimo, la disponibilidad energética y muchos otros aspectos. Hablamos de serotonina, dopamina, adrenalina, reservas de glucógeno, pérdidas de sangre, hierro... Todo va a tener que ver con la energía, el estado de ánimo, tanto para cumplir con los objetivos que marca el equipo como para poder competir un partido entero en condiciones óptimas. Creo que hay diferencias y que hay que conocerlas para poder aplicar diferentes estrategias.
En una entrevista dijste que el cuerpo de un deportista de élite no era un cuerpo del todo sano. Al final, ¿qué supone para el cuerpo someterse a tanta exigencia desde joven?
Esa frase genera polémica porque tengo que aclarar que no es un cuerpo sano en el sentido de que estamos buscando salud. Estamos buscando rendimiento. Evidentemente, es una persona joven que no tiene una patología. Eso sí que es sano. Pero el estrés al que está sometido un deportista desde que empieza a hacer deporte y progresivamente va aumentando es un estrés mantenido, un estrés crónico.
Tiene que entrenar varias horas al día, competir y hacerlo a alto nivel. Además, los viajes transatlánticos o transoceánicos también generan estrés. Está sometido durante todas las fases del año a varios tipos de estrés. También es importantísimo el sueño. Los jóvenes, por estar expuestos a las redes sociales, pueden estar interrumpiendo una de las mejores estrategias para tener una carrera más longeva: dormir.
Si tuvieras que trasladar todo este trabajo que haces con deportistas de élite a una persona normal, y no vale el sueño, ¿qué otro consejo darías para mejorar?
Que tengan una buena vida social y que se junten con gente que les aporte. Los deportistas de élite, y más cuando son conocidos, tienen mucha gente alrededor y es difícil discernir. Es bueno que estén protegidos y que se rodeen de gente con buenos valores, honestidad, personas reales y fieles, que te aporten, que te hagan reír y que te hagan vivir como una persona normal.
El entorno familiar y social es de lo más importante. A veces puede fallar y hemos visto casos de otros tenistas que, por la relación con padres, hermanos o parejas, han visto su carrera un poco interrumpida, truncada o empeorada. Creo que también es importante dedicar energía a eso.