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Alonso: Una patada en los mismísimos...

El podio número 100 del asturiano se confirmó bien entrada la noche cuando se revocó la sanción ante las pruebas presentadas por Aston Martin

Sexto Sainz y séptimo Leclerc es demasiado pobre bagaje para un equipo, Ferrari, que siempre está obligado a ganar y que hoy parece disponer del cuarto coche de la parrilla

Fernando Alonso en el GP de Arabia Saudí / | BEN STANSALL

La justicia es o debería ser igual para todos y las evidencias indicaban que la actuación de Aston Martin durante el pitstop de Alonso en la vuelta 19 fue incorrecta, ya que un mecánico tocó el coche antes de cumplirse los 5 segundos de penalización por haberse colocado mal en la parrilla. No habría nada que discutir, salvo la norma en sí que impide el mínimo roce y que a mí me parece fuera de lugar y, por otro lado, que había muchos precedentes sin sanción. La actuación llegó después de un aviso de otro competidor a los comisarios, que doblaron la sanción del asturiano al final de la carrera y con esos 10” adicionales pasó de tercero a cuarto. Me parece impresentable que durante 30 vueltas nadie de la FIA comunicara la anómala situación y que ello motivara que Alonso subiera al podio en lugar de George Russell, circunstancia que aumentó la confusión posterior. El podio número 100 del asturiano, sin embargo, se confirmó bien entrada la noche cuando se revocó la sanción porque se presentaron pruebas –videos- de que esa misma acción había pasado muchas veces y no había sido sancionada.

Duele, amigos, y mucho. Como una patada en los mismísimos…

Red Bull está a otro nivel, muy superior a sus adversarios en todos los sentidos, y en Jeddah los coches de Milton Keynes lo volvieron a refrendar con el segundo doblete de la temporada y con una enorme exhibición de Checo Pérez y Max Verstappen. El holandés es líder por un punto, el que le da la vuelta rápida del último giro, pero el viaje hacia el tercer título no será tan fácil. El mexicano quiere guerra y está dispuesto a ponerle en aprietos. Nos vamos a divertir. La superioridad de los hombres de Red Bull era absolutamente previsible, por lo que hay que destacar especialmente que Aston Martin confirmara en Arabia Saudí que es el segundo coche de la parrilla. Un fascinante Alonso no solo salió desde la primera fila sino que lideró las tres primeras vueltas y después logró el segundo podio consecutivo poniendo en evidencia tanto a Mercedes como a Ferrari. Solo un final impresentable protagonizado por los comisarios de la FIA manchó la fiesta, pero el potencial mostrado es enorme y el sueño se mantiene intacto.

LUCES DE ALARMA EN MARANELLO

El segundo envite del año se saldó con el segundo fracaso consecutivo para la Scuderia Ferrari , con excesivas dificultades en este arranque de temporada. A una vuelta el coche parece competitivo, especialmente Charles Leclerc, pero el ritmo de carrera disminuye de una forma trágica. Sexto Sainz y séptimo Leclerc es demasiado pobre bagaje para un equipo que siempre está obligado a ganar y que hoy parece disponer del cuarto coche de la parrilla. Frédéric Vasseur, que sustituyó a Mattia Binotto, no ha empezado con buen pie y en la Scuderia cuando las cosas van mal los nervios afloran y la situación se complica porque se mezclan los hechos con las sensaciones.

HAMILTON, QUIÉN TE HA VISTO Y QUIÉN TE VE

Es una evidencia ya que Mercedes no solo no ha conseguido arreglar los problemas del coche del 2022 sino que éstos se han acusado, con lo que la brecha con Red Bull ha aumentado de forma dramática. Nadie piensa en que puedan optar al título después de dos carreras, ni dentro del equipo, pero lo más alarmante es ver como la estrella de Lewis Hamilton se apaga poco a poco.

 

El británico es una sombra de sí mismo y después de ser quinto en las dos carreras ya celebradas poco puede decir cuando George Russell le pone en evidencia repetidamente. No es que no pueda con los Red Bull o con Alonso, Lewis no puede con su propio compañero de equipo, siempre el primer enemigo.